Cuando te conocí supe que mi vida no volvería a ser la misma. Quizás porque hubo amor a primera vista o por la seguridad que transmitía tu personalidad, pero siempre supe que nada sería igual.
Hoy todo es diferente a como era hace diez años. Ya no soy la chica adolescente enamorada por primera vez ni la chica capaz de dejar todo por seguir al que creía, el amor de su vida. Hoy soy una mujer que comienza a despegar en el lugar de sus sueños y que jamás volverá a anteponer nada por encima de los mismos.
Me gustaría poder decir que soy completamente feliz, que tengo todo lo que deseo y que no me falta nada... Pero no es así.
Me gustaría poder decir que estoy entusiasmada por la idea de casarme y comenzar una familia con alguien a quién amo... Pero no es así.
Y me gustaría poder olvidarte, Chad... Pero es imposible.
Si hubieras dejado de lado tu egoísmo, quizás lo nuestro hubiera funcionado. Si hubieras estado dispuesto a dejar lo que más amas para estar conmigo, como yo una vez lo hice por ti, quizás ahora estaríamos juntos. Si hubieras decidido no romperme el corazón por segunda ocasión, quizás tendríamos un futuro.
Pero no lo hiciste, y ahora es mi turno de elegir... y lo elijo a él, Chad. Porque para él, yo valgo cualquier sacrificio. Pero sobre todo, porque para él si soy "suficiente".
No te deseo ningún mal, al contrario, rezo todos los días para que estés a salvo y no te pase nada. Pero no podemos volver a vernos jamás, por el bien de ambos.
Te llevaré en mi corazón por siempre.
Sé feliz, sé valiente.
Gwen.

No hay comentarios:
Publicar un comentario